miércoles, 16 de noviembre de 2016

MITOS

-Ser viejo es ser asexuado; sin deseos ni atractivos. 

Desde pequeños nos socializan con esta idea, de ahí el miedo a la senectud y a lo que ello conlleva.

-Hasta hace poco se creía que la menopausia marcaba el final del goce sexual femenino. 

Esto se debía a que se justificaba la sexualidad como necesaria para acceder a la maternidad. Hoy en día se debe aceptar que la sexualidad en la Tercera Edad solo responde al puro deseo de sentir placer, de gozar, de abrazarse a otro cuerpo, en definitiva de amar.

-La práctica sexual en la tercera edad es dañina.

Está comprobado que la práctica sexual ayuda a mantener la salud y la juventud. Una sexualidad periódica y satisfactoria favorece el aumento de las defensas, ayuda a la autovaloración y al sentimiento de felicidad y conexión con la pareja.

-Las personas maduras no tienen orgasmos.

Al prolongar el juego previo se logra incrementar el deseo, la excitación y el orgasmo. En el caso de los hombres, se necesita una mayor estimulación en la zona del glande para lograr una buena erección. A pesar de esto, el orgasmo se puede conseguir y suele ser igual o más placentero que durante la juventud.

-El hombre tiene mayor necesidad sexual que la mujer.

Tanto hombres como mujeres tienen las mismas necesidades sexuales a cualquier edad, no es cuestión de género, sino personal.

No hay comentarios:

Publicar un comentario